Al leer el mismo podrán observar datos y hechos que la mayoría conoce pero es bueno saber como reflejan este delicado asunto los medios de comunicación barriales.
El pasado domingo 25 de octubre venció el plazo para que el Club Comunicaciones (fundado el 15 de marzo de 1931) pague sus deudas. La fecha se cumplió y al cierre de esta edición el tribunal a cargo no ha resuelto el destino de Comunicaciones. En la década del noventa perdió una gran cantidad de socios y en 1998 entró a concurso. Ese mismo año entró a trabajar Pedro Pascuale, actual Director Deportivo. “El club se encontraba desmantelado, con falta de contenido y con una estructura pobre”, comenta Pascuale.
En el 2000 el club se declaró en quiebra y lo intervino la justicia con la entonces flamante Ley 25.284, conocida como “Ley Racing” y se eliminó la junta directiva del club. Un juez se hizo cargo y se designó a un triunvirato para controlar al club integrado por un abogado, un contador y un experto en administración deportiva. Durante estos nueve años, Comunicaciones estuvo a cargo de diferentes jueces y su Órgano Fiduciario fue cambiando de integrantes pero el saneamiento económico nunca llegó.
“El Fideicomiso fracasó”, explica Eduardo Fenochietto, abogado y miembro del Órgano Fiduciario desde hace dos años. “No hubo una administración que se hiciera cargo de afrontar las deudas. El Fideicomiso anterior generó tres millones y medio de pesos de pasivo”, asegura Fenochietto.
Al cierre de esta edición, el Juez Fernando D´Alessandro, a cargo del expediente, no dictó resolución sobre el destino del club. Actualmente el club normalizó sus balances. “No genera deuda pero tampoco ganancias considerables”, explica el abogado. Para Eduardo Fenochietto el juez va a ordenar que el club siga funcionando bajo la forma de fideicomiso. Es una opinión personal, la última palabra la tiene su señoría.
“El club debe 14 millones de pesos y los acreedores son más de 2000”, explica el Dr. Fenochietto. Se dividen en tres grupos: los acreedores laborales, ex empleados a los que el club les debe indemnizaciones por despido, la AFIP y la Municipalidad de Buenos Aires.
En los últimos meses 4,5 millones de pesos fueron eliminados del pasivo con la agencia de impuestos. Además, la AFA aumento de 40 mil a 180 mil pesos de ayuda económica por el reciente acuerdo entre el Gobierno nacional y el fútbol federado. Se llegó a un acuerdo con la Municipalidad, las colonias de verano de la ciudad llevarán 5000 chicos al club, 3000 más que en años anteriores. Comunicaciones es un lugar ideal para este tipo de actividades con un predio de 16 hectáreas verdes, 3 piletas, gimnasios, una confitera y hasta un estadio de fútbol para 3500 espectadores.
“Fenochietto ladrón”, pintadas con esta otras adjetivaciones hacia el abogado se pueden ver en las inmediaciones del club. “Son de un momento en el que no sabíamos que iba a pasar”, explica Jorge Beisso, delegado de los trabajadores del club. Algunos empleados del club habían anunciado la intención de formar una cooperativa para controlar el club pero según Beisso “quedó en stand by”. El delegado reconoce que desde la llegada de Fenochietto se normalizó la situación salarial de los 50 trabajadores de planta (para el verano, la época más activa del club, este número se duplica).
Las versiones sobre el destino del club fueron diversas. El club estuvo por venderse al Sindicato Único de Trabajadores de Edificios de Renta y Horizontal pero no prosperó. Se hablo de la construcción de la cancha de Boca Juniors, de la edificación de torres residenciales y hasta se dijo que el ex embajador de Estados Unidos estaba detrás de un negocio inmobiliario interesado en explotar el club.