"HAY QUE MANTENER UNA REGULARIDAD"

Uno de los grandes hacedores del triunfo fue José Antonio Barrella. El Tano sorprendió a su rival con un equipo dinámico, sin posiciones fijas, agresivo y contundente, distintas variantes que no abundaban por el barrio de Agronomía.

El técnico aurinegro hablo en extenso con Territorio Cartero y esto es lo más importante de la charla.

LA VUELTA AL TRIUNFO
“Siempre uno es optimista por naturaleza y cree que puede lograr los objetivos planteados. Trabajamos con la convicción de que se podía dar hoy y mal no nos fue. Uno llego a este club con la premisa de sacar adelante a Comunicaciones. Si bien el pasado no se puede borrar, no quedaba otra que concentrarse en el presente del equipo, explotar sus virtudes, corregir sus falencias y analizar el rival de turno. Nada más. Hoy, conseguimos el triunfo. Ahora hay que mantener una regularidad. Para eso hay que ir partido a partido. La Primera B es un campeonato muy parejo, cualquiera le gana a cualquiera y esta victoria tiene que ser el puntapié inicial de la levantada”.

EL PARTIDO
“Quedo demostrado ante Chicago que se puede defender y atacar con todo el equipo. El trabajo colectivo fue muy bueno. La intención de ubicar a Díaz y Battipiedi, por derecha e izquierda, respectivamente,
fue con el objetivo de anular las variantes ofensivas. Por ser algo practicado en pocos días, lo hicieron bien. Luego, dependía de los jugadores. Ellos le dieron un buen destino al balón. Era clave ejercer
el dominio con la tenencia de la pelota. Además, hubo un excelente trabajo posicional. Hoy se nombra a Vatter, Chiquilito y Romero, pero los demás jugadores están cumpliendo una función, la cual se realza más o menos, por el protagonismo en el momento de la jugada. Si todos colaboran, las cosas son más fáciles”.

EL FESTEJO FINAL
“No es fácil la situación. La gente cree, equivocadamente, que el jugador no sufre por el presente deportivo. Creo que a nadie le gusta perder, en cualquier ámbito. Uno se pone a repasar las estadísticas de Comunicaciones y todos sentimos vergüenza. Es complicado cuando trabajas toda la semana en pos de un triunfo y te vas con las manos vacías. Por eso lógico, que cuando se da, uno exteriorice esa descarga emocional”.